Trail y ultra 8 min

Cómo lograr una tirada larga en trail: gestión del esfuerzo, nutrición y recuperación

La tirada larga en trail es mucho más que una salida larga. Le enseña el arte de sostener la distancia. Aquí tiene cómo calibrarla, alimentarla y extraer toda la sabiduría que encierra.

Respete el ritmo. Alimente el sistema con regularidad. Duerma correctamente. Y, sin embargo, algo se le escapa en la tirada larga. Acaba vacío, embotado, incapaz de recordar los tres últimos kilómetros. Es precisamente lo que hay que aprender a dominar. Porque la tirada larga no es solo una prueba: es una escuela de la duración que, bien seguida, transforma su relación con el esfuerzo.

Comprender la especificidad del trail largo

El trail difiere fundamentalmente del asfalto, incluso en distancia larga. Tiene no uno, sino tres desafíos simultáneos.

El desnivel, primero. Las subidas solicitan los glúteos, las cadenas posteriores a la manera de un trabajo de fuerza. Las bajadas, por su parte, machacan los cuádriceps en alargamiento, lo que provoca agujetas profundas y duraderas si se gestiona mal. Cada variación de altitud impone al corazón ajustes constantes: es agotador, y es precisamente lo que hay que aprender a atravesar sin quemarse.

El terreno técnico, después. Piedras, raíces, traviesa, superficies movedizas: cada apoyo exige una corrección micro-motriz. No puede dejar volar su atención hacia las nubes rosas. La concentración debe mantenerse sostenida cuatro, cinco, seis horas. Esa vigilancia desgastante, nadie se la enseña salvo la propia salida.

La duración, por último. En asfalto se habla de kilómetros. En trail se habla de horas. Una tirada de 25 km con ondulaciones dura 4 horas, donde llevaría 2 en llano. Es ese tiempo largo el que verdaderamente reconstruye sus adaptaciones. Es ese tiempo largo el que le fabrica un corredor de resistencia.

La guía progresión hacia la ultra distancia profundiza la lógica de las distancias muy largas si apunta más lejos.

Construir progresivamente la duración

¿Saltar de 1h30 a 4h en dos semanas? Es la vía real hacia la lesión silenciosa que se instala y luego explota en carrera.

Para un trail de 20-30 km: tiradas largas en torno a 2h a 2h30, terreno similar al objetivo, cada dos semanas.

Para un trail de 40-50 km: tiradas largas entre 3h30 y 5h, desnivel cercano al de la carrera, programadas cada 14 días en pico de preparación.

Para un ultra (60 km y más): nunca reproduzca la duración completa en entrenamiento. Basta con el 70 a 80 % de la duración objetivo. Una tirada de 6h para preparar un ultra de 10h. La segunda mitad se prepara mediante la fatiga acumulada, no por la duración aplastante de una salida única.

El aumento debe hacerse por escalones de 15 a 30 minutos como máximo de una semana a otra. Respete ese ritmo lento. Es a través de la progresividad como se construye la resiliencia.

El ritmo: la lección más difícil

Casi todo el mundo que corre la tirada larga corre demasiado rápido. Lo digo en serio: casi todo el mundo, amateurs y algunos corredores experimentados. El terreno bonito, la impresión de fuerza al inicio, las ganas de progresar, todo crea una tensión hacia arriba. Hay que ir, contraintuitivamente, más despacio.

El indicador simple: debe poder hablar por frases cortas. Si está sin aliento, está más allá de la resistencia fundamental y rompe su salida. Sé que parece ridículamente fácil. En realidad es lo más difícil de respetar.

Las subidas, camínelas sin culpabilidad. Más allá del 12-15 % de pendiente, incluso los corredores de élite caminan. La marcha preserva su frecuencia cardiaca, ahorra sus piernas y le permite terminar. Es una estrategia, no una debilidad.

Las bajadas, frene de verdad. Las bajadas vivas destruyen los cuádriceps y crean microtraumatismos articulares. En tirada larga, baje con gestión. Controle, reduzca, preserve.

Los 45 últimos minutos, puede y debe integrar lo específico. Afinado, ritmo de carrera, terreno rodador. Es ahí donde aprende a correr con piernas cansadas, competencia que ningún entrenamiento puede fabricar realmente fuera de la auténtica fatiga.

Alimentar sin saturar

Sin aporte regular más allá de 1h30 de esfuerzo, vacía progresivamente sus reservas. Es una caída silenciosa que se vuelve repentinamente dramática en los kilómetros 3 o 4 de su salida.

Hidratación: 400 a 600 ml por hora a temperatura normal, más si calor. Integre sodio (electrolitos) más allá de 2 horas para preservar el rendimiento y minimizar los calambres.

Aporte glucídico: 30 a 60 g por hora para las tiradas cortas (2-4h), 60 a 80 g/h más allá. Geles, bebida isotónica, barritas energéticas, frutos secos, fruta fresca si el terreno lo permite.

Variación de sabores: tras dos horas de dulce, ese sabor se vuelve repugnante. Alterne con salado: patatas fritas, queso, frutos secos, un sándwich ligero. Esa variación preserva su apetito, su digestión, sus ganas.

Pruebe todo antes en tirada larga antes de la carrera. Nutrición, mochila, material. Ninguna sorpresa el día D. La guía nutrición en ultra-trail desarrolla estos principios para las distancias muy largas.

Exemple chiffré

Corredor de 41 años, preparación trail 45 km, D+ 1700 m. Tirada clave semana 9 de 14:

  • Objetivo: 4h en senderos técnicos, pendientes variadas
  • Material: mochila 6L, 2 soft flasks 500ml, 3 geles, 2 barritas saladas, agua clara
  • Desarrollo: salida 7h, ritmo moderado en subida (cardio 70-75 % FCmax), gestión bajada controlada
  • Nutrición: 1 gel cada 50 min, barrita salada a 2h15, agua + electrolitos alternados
  • Última hora: 30 min a ritmo sostenido en terreno rodador, aprendizaje fatiga
  • Vuelta: 4h02, sensaciones claras al final, capaz de continuar si se le pide
  • Resultado: carrera 45 km completada en 6h28, cuatro semanas más tarde

La recuperación: fase tan exigente como el esfuerzo

Cuanto más se prolonga en tirada, más completa debe ser la recuperación. Tres pilares.

Rehidratación en la hora siguiente: 1,5 veces el volumen de lo que ha perdido. Agua, bebida de recuperación, fruta, verduras, sopa. Continúe a lo largo de 24-48 horas.

Aporte calórico: probablemente ha quemado 2500 a 4500 calorías. Compense con una comida equilibrada en la hora siguiente, después mantenga una alimentación generosa los días siguientes. No comer poco sabotea sus adaptaciones.

Recuperación activa al día siguiente: si no se siente demasiado destrozado, una caminata de 40 minutos o un rodaje muy lento de 25 minutos eliminan los residuos metabólicos. Si la fatiga es pesada, descanso completo y estiramientos suaves. La guía días de descanso profundiza esta lógica.

Sueño: 8-9 horas como mínimo la noche siguiente. Es precisamente durante el sueño cuando su sistema se reconstruye.

À retenir
  • Duración calibrada al 70-80 % de la carrera objetivo en pico de preparación
  • Ritmo resistencia fundamental, marcha activa en subida, gestión de bajada
  • Nutrición continua: 30-80 g hidratos/h según duración, hidratación regular y salada
  • Recuperación como prioridad: hidratación, comida, sueño prolongado, caminata al día siguiente
  • Probar íntegramente material, nutrición, estrategia antes de la carrera

Lo que la tirada larga enseña de verdad

Aquí aprende cosas que las sesiones rápidas no pueden enseñarle. Una relación pacificada con la duración. La paciencia. La escucha fina de su propio sistema durante varias horas. Esas cualidades, que llamamos la sabiduría del corredor de fondo, se construyen en estas salidas que duran.

Muchos de mis mejores recuerdos como corredor son tiradas largas mucho más que las propias carreras. Un momento de gracia tras 4 horas, el silencio de los bosques al amanecer, una conversación prolongada con un compañero. Esos instantes construyen lo que se olvida demasiado a menudo: la carrera no es únicamente un objetivo cronometrado. Es también una práctica que vivir, que habitar, día tras día, sendero tras sendero.

Trabaje sus tiradas largas con rigor. Pero no las sufra nunca. Son el lugar donde la carrera se convierte en lo que puede ser de mejor.

Las investigaciones en fisiología de la resistencia han mostrado que las adaptaciones específicas a la ultra distancia —uso de los lípidos como sustrato energético, aumento del almacenamiento del glucógeno muscular, resistencia de las fibras lentas— se inscriben particularmente en esfuerzos que superan las 3 horas. Ninguna otra sesión reproduce esas adaptaciones. Por eso la tirada larga sigue siendo insustituible, incluso para los corredores con experiencia.

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Vos guides sont rédigés par des coachs diplômés

Antoine Morel

Antoine Morel

Coach pour course à pied

Antoine Morel corre desde hace más de veinte años y ha atravesado todas las evoluciones de la carrera a pie amateur: del footing «a sensación» a los planes estructurados y al análisis detallado de la recuperación. Su historia está marcada por varias lesiones que lo llevaron a replantearse a fondo su manera de entrenar. Hoy, su mentalidad está claramente orientada hacia la longevidad deportiva y la inteligencia de carrera. Colaborador en Preparun, aporta una visión experimentada del trail largo y del ultra, con especial atención a la gestión del ritmo, del sueño y de la nutrición.

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